• Daniel Eduardo Arenas

¿Cómo es vivir con ansiedad?

Todos los seres humanos durante el transcurso de nuestra vida hemos sentido ansiedad, que no es más que una respuesta de nuestro cuerpo frente a una situación que nuestro cerebro reconoce como de peligro o amenaza. Esta respuesta se manifiesta de diferentes maneras, por ejemplo de manera física poniendo el cuerpo en modo de alerta, es esa sensación de vacío en la boca del estómago, falta de aire, sudoración, taquicardia, tensión en nuestros músculos o problemas digestivos, a nivel psicológico puede ser bloqueo, agobio, temor, dificultad para tomar decisiones y a nivel Conductual como la dificultad para actuar, problemas de atención o concentración y la preocupación excesiva.


Estas manifestaciones de ansiedad se presentan en cada persona de forma diferente y no necesariamente se presentan todos en la persona y no siempre son iguales, se da de acuerdo a la situación que estemos enfrentando.


Durante los episodios de ansiedad existen etapas, una de ellas es la Ansiedad Adaptativa; de alguna manera es normal que la pueden sufrir todas las personas ante las situaciones que pueden generar cierto estrés en la vida cotidiana; pero cuando una persona no es capaz de enfrentarse a estas situaciones cotidianas y adaptarse es cuando la ansiedad adaptativa pasa a ser Ansiedad Patológica lo que lleva a provocar síntomas físicos, psicológicos y conductuales.


¿Alguna vez te has preguntado cómo viven estas personas?, seguramente la respuesta es NO, personalmente yo estaba dentro de este grupo de personas que no sabían, ni conocían del tema o simplemente no me importaba porque no me había tocado a mi o había tenido que vivirlo con una persona cercana, pero la vida siempre nos lleva por caminos desconocidos y hoy se de primera mano que es sufrir una Ansiedad Adaptativa, desde mi experiencia considero que no es tan grave, realmente no siento mayores cambios en mi vida o en mi conducta cotidiana, pero tampoco voy negar que he vivido días muy grises donde mi mente se aísla, no quiero hablar con nadie y solamente me cuestiono sin tener respuestas a las mismas preguntas sin sentido, donde he tenido ganas de llorar sin saber el porque y no lo hago tal vez por cobardía, es una sensación presente en mi ser y no es fácil de expresarla hacia los demás, ya que existen tantos prejuicios en los seres humanos y nadie entiende realmente lo que sientes porque no lo vive.


En mi caso por ejemplo, aparentemente no tengo una enfermedad tan grave como un cáncer o de tipo terminal, estoy en mi casa, pensaría uno que mantengo de vacaciones porque no tengo que estar pensando en las responsabilidades de cumplir con las obligaciones laborales, cumplir con un horario, enviar informes, pero con la mano en el corazón no ha sido nada fácil pasar de ser una persona productiva con 2 empleos, activa, que disfrutaba salir de vacaciones, disfrutaba caminar, hacer ejercicio cuando me parecía

divertido, compartir con mis amigos una cerveza, compartir con mi familia y hacer las cosas sin ayuda.


Pero desde hace ya año y medio todo esto cambió, al inicio de cualquier incapacidad uno lo disfruta no lo voy a negar; quitarse el estrés del trabajo por unos días( aunque eso del todo no era cierto porque no faltaba la llamada del jefe preguntando cosas), disfrutar el estar en casa para pensar y visualizar nuevas oportunidades era un gran alivio, pero al pasar los meses incapacitado en casa, tomando medicinas, llenando tu calendario de citas con especialistas, asistiendo a citas medicas, tomas de laboratorios y estando solo la mayor parte del tiempo en casa porque la vida continua para la persona que viven contigo, llegando a pensar que ya no eres una pieza importante por el hecho de estar enfermo, todo empieza a tornarse diferente.

Llega un momento en que lo que disfrutaba los primeros días de estar en casa pierde sentido, ya las series no distraen, la mente empieza a divagar, se hace difícil el concentrarse para disfrutar un libro, te das cuenta que aunque pasas 40 horas o más semanalmente de tu vida en tu lugar de trabajo eso no significa nada, donde debes vivir con incertidumbre laboral, porque por más humanista que sea la empresa donde estes no es conveniente tener una persona incapacitada tanto tiempo, incertidumbre financiera y de esto si que sé en estos momentos, porque si algo he aprendido es que el estar enfermo no es algo que le importe a los bancos, las llamadas temprano a cobrar, el tiempo que uno pierde explicando porque está atrasado con la cuotas debido a las incapacidades y la gestión que toca hacer ante la EPS, la ARL y después de un tiempo el fondo de pensiones para el pago de las incapacidades….Todo esto hace que el mundo en el que vives se haga más pequeño y desesperante, generando cada día mayor frustración y eso sumado a que vas al medico y no tienes un dictamen claro.

No es fácil vivir más de 500 días en casa, sabiendo que la vida te cambio de la noche a la mañana por un dolor que empezó en la espalda y que ahora está en todo el cuerpo de manera permanente, en ocasiones con las extremidades adormecidas, donde ya esas locuras planeadas como saltar en paracaídas ó bungee jumping ya no las vas a poder hacer y lo más extremo que hago ahora es levantarme de la cama sin esfuerzo, el deporte se reduce a ciertas actividades, y tu vida de pareja y de familia cambia.


Bueno hasta acá he hecho mi catarsis de como me he sentido y me siento en ocasiones, lo describo de manera tan detallada porque seguramente ustedes se han sentido así o tienen alguna persona cercana, un familiar, un amigo o un conocido que este pasando por una situación similar, adaptarse a una nueva realidad no es fácil y debes hacer un proceso diario y consciente de aceptación porque es el camino que ahora debemos recorrer y no hay atajos, hoy gracias a esto me considero una mejor persona, he aprendido a valorar las cosas pequeñas de la vida, he aprendido a vivir un día a la vez sacando el mayor provecho, pero yo no estoy solo; cuento con la mejor esposa del mundo que me apoya y lucha conmigo, un hijo maravilloso, una familia que se preocupa, amigos que se preocupan y hasta un hermosa mascota, pero también cuento con la ayuda profesional que me brinda terapia psicológica, porque es necesario hablar con alguien diferente a tu círculo familiar de temas que quizás que no puedes compartir tan abiertamente y está bien.


Debemos hacer cambios en nuestra vida necesarios partiendo por una alimentación balanceada, crear rutinas de sueño saludables es decir acostarse en lo posible antes de las 12 de la noche y ojalá sea un sueño que repare, optar por meditar, escuchar música relajante pero ante todo entender que las cosas sobre las cuales no tenemos control; de alguna manera las debemos dejar pasar porque nos van afectar pero no podemos hacer nada. Debemos concentrar nuestra energía en actividades que nos ayuden por ejemplo yo inicie tecnovida, así sienta dolor en mis manos o mi espalda no importa escribir me ayuda a escapar de mi plano físico y me aleja del dolor.

Solo les puedo decir que la ansiedad no es un juego y puede llevar a que las personas tomen decisiones incorrectas; por eso es importante contar con apoyo tanto de la familia como profesional, porque el pasar de la ansiedad a la depresión está a un solo paso de distancia. Lo más importante es ponerse en los zapatos del otro; quizás para tí no sea relevante una enfermedad o una situación en particular pero no por ello se puede entrar a juzgar, debemos recordar que todos somos mundos diferentes. Y termino con esta frase que me parece tan apropiada:


“ Podría caminar una milla en tus zapatos, pero sé que son tan incómodos como los míos. Vamos a caminar juntos mejor". - Lynda Meyers



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